PATRIMONIO INDUSTRIAL

LA AZUCARERA DE VERIÑA

La  socialización de la azucarera de Veriña: 1936–1937

Tras el levantamiento de las tropas de África el 18 de julio de 1936, la situación laboral y social en Asturias se deterioró como consecuencia de los acontecimientos que tuvieron lugar en Gijón y Oviedo. Estos sucesos originaron paralizaciones en el sistema productivo, especialmente en las industrias, al ausentarse gran parte de los cuadros directivos ante el temor de encarcelamiento o de sufrir cualquier tipo de represalias por parte de las organizaciones del Frente Popular. También se produjo un abandono de la producción por parte de los obreros al dirigirse muchos de ellos hacia los puntos en conflicto a fin de colaborar con las fuerzas leales al gobierno republicano. Pasados los primeros días de confusión absoluta, los sindicatos de cada fábrica, coordinados en mayor ó menor medida a nivel local ó regional, tomaron la responsabilidad de restablecer la producción bajo la dirección de los propios obreros organizados en lo que se denominaron "Comités de Fábrica". Dadas las circunstancias, los sindicatos procedieron a la incautación de la mayor parte de las industrias, al considerar a sus propietarios como partidarios de los militares golpistas y, por tanto, enemigos del gobierno legal de la República.

 

Creemos interesante presentar la composición de la plantilla, de la azucarera, por categorías y sus correspondientes salarios. Los datos están referidos al mes de septiembre de 1936.

Categoría Nº de trabajadores Sueldo diario (pts.)    Categoría Nº de trabajadores Sueldo diario (pts.)
TÉCNICOS   GUARDERÍA
Ingeniero-Director 1 37,64   Guarda jurado 3 9
Químico 1 18,72   SERVICIO DE AUTO
Mecánico 1 17   Chófer 1 10,5
Vigilante 1 14   TALLER REPARACIONES
Cocedor 1 14   Forjador 1 10,5
ADMINISTRATIVOS   Ayudante mecánico 1 10,5
Administrador 1 17,37   Ayudante forjador 1 9
Auxiliar 1 11,73   Ajustador 2 10
Escribiente 1 11   Tornero 1 10
Escribiente 1 10,5   Peón 4 9
Escribiente 1 9,5   Vigilante 1 10
Escribiente 1 7   REPARACIÓN y LIMPIEZA
Listero 1 9   Albañil 1 10,5
Listero 1 8,5   Ordenanza 1 9
CULTIVOS   Peón 12 9
Jefe de cultivos 1 18,8   Peón 19 8,5
Auxiliar 1 10,5   Encargado almacén 1 9
Escribiente 1 8,5   Pinche 1 4,75
Ordenanza 1 5   Mujer limpieza (sic) 2 5
Capataz 2 10   Carretero 1 12

Si bien a efectos comparativos todos los sueldos los reflejamos en su cuantía diaria, en el listado de la azucarera, el Ingeniero Director, el Químico, el Administrador, el Auxiliar y el Jefe de Cultivos aparecen con su salario mensual, mientras que al resto de las categorías se les consigna el salario diario. Además de la plantilla de trabajadores, también aparecen en las listas dos jubilados a los que la azucarera abonaba 8,10 y 6 pesetas diarias respectivamente. Así pues, la azucarera de Veriña daba trabajo en 1936 a 72 personas, fuera de campaña. En la relación del mes de julio de 1936 no aparece el Ingeniero Director (que sí lo hace en las de meses sucesivos) y sólo figuran con 31 días trabajados el químico, el administrador, el auxiliar, el jefe de cultivos y dos capataces, figurando el resto de personal con 14 y 16 jornadas trabajadas en el mes. El puesto de Ingeniero Director estaba ocupado por Remigio García Aguado que permanecería en el mismo al menos mientras la fábrica siguió funcionando.

La incautación

En el caso que nos ocupa, el 5 de septiembre de 1936, la Sociedad General Azucarera de España es suspendida en sus funciones, haciéndose cargo de la dirección y administración de sus fábricas e instalaciones (entre las que se encontraba la azucarera de Veriña) el Sindicato Nacional Azucarero de UGT, que constituyó un consejo obrero de empresa que estaba integrado por los siguientes cargos:

  • Presidente: Luis Viesca Hernández
  • Tiburcio Díaz Carrasco
  • Secretario: Juan Ramón Piles
  • Vocales: José Torreblanca
  • Eduardo Estrada
  • Manuel Lage

El antedicho Consejo Obrero pasaría a desempeñar todas las funciones propias del Consejo de Administración, lo cuál se comunicó al director de la azucarera de Veriña mediante carta fechada el 7 de septiembre de 1936. Cabe apuntar que el presidente de dicho comité, Luis Viesca, fue un destacado militante de la UGT, empleado de la Compañía de los Ferrocarriles del Norte de España y que fue despedido de la misma a raíz de su condena tras la huelga de 1917 (en primera instancia condenado a muerte, luego fue conmutada la pena por la de 20 años de prisión). Tras ese despido ingresó en la Sociedad General Azucarera. Finalizada la guerra civil pudo exiliarse a Méjico donde falleció en 1969.

 

Si bien existe  constancia escrita de un acta de reconocimiento de los azúcares existentes en ella a 18 de julio de 1936 y firmada por un inspector de Aduanas y por el Comité de Fábrica, con el sello de este último organismo, creemos que se trata de un documento redactado exprofeso y a posteriori, dado que la creación de dicho comité fue posterior y es imposible que el mismo 18 de julio existiese ya tal organismo. En la citada fecha existían en la azucarera de Veriña un total de 1.076.631,75 kg de azúcar envasado.

 

El 14 de septiembre de 1936 tuvo lugar una reunión de trabajadores de la azucarera de Veriña cuyo acta, manuscrita, transcribimos literalmente a continuación.

 

“Acta de la Junta General Extraordinaria para informar asuntos relacionados con el buen funcionamiento de la fábrica. Veriña 14-9-1936".

Preside José Iglesias y actúa de secretario Luis

 

Expone el presidente que la empresa hizo la observación de que le hacía falta alguno de los compañeros que trabajan en los comités respectivos.

José Alonso dice que la asamblea que estaba anunciada para el sábado pero a falta de número se suspendió para el lunes.

Piden varios la palabra para hacer objeciones sobre si los comités son absolutos ó tienen que intervenir los directivos.

Sergio pide la palabra para decir que lo que hagan los delegados no tienen que dar cuenta de momento a los directivos, a lo que Mauro y otros compañeros se oponen diciendo que entonces los directivos no tienen efecto.

Eugenio dice que sigan laborando los delegados de Fábrica y cuando encuentren un caso difícil se consulte a los directivos respectivos.

Benjamín expone que estos asuntos no se deben tratar sino en las respectivas organizaciones.

Conforme la asamblea que queden laborando todos unidos delegados y directivos.

Informan los delegados de fábrica sobre la admisión de personal a lo cual los técnicos de fábrica creen son necesarios varios que desempeñan cargos en el Comité y sobre todo Mauro, Yayo y Fausto.

Sergio dice a ésto que todo aquel que no tenga cartilla de miliciano acuda al trabajo.

Benjamín rebate ésto, aludiendo varios casos, en que varios compañeros son más necesarios en los comités que en el mismo frente.

José Alonso dice que los acuerdos que se toman en Gijón para cambiar puestos tiene que ser justificado que queda el puesto dentro del Comité bien atendido que no queden mal los comités pues hay gente para todo.

Jiménez aclara que no es precisamente el gusto de traer los obreros al trabajo sino mirando por las economías de la fábrica.

Baodio (?) dice que todos los comités de barriada se pueden renovar.

Paco vuelve a rebatir que hay muchos comités que pueden ser repuestos.

Vuelve Benjamín a combatir que se dirija a los comités de Guerra que es lo único que puede fallar.

Se debate sobre admisión de personal siendo varias las exposiciones, entre ellas una de José A. Suárez que debe nombrarse a la plantilla del año 31.

Benjamín expone que no se debe de tratar esto pues las delegaciones de trabajo están representadas por las sindicales correspondientes.

Se acuerda sean llamados por el periódico o radio a los 6 que primero les corresponda de lo que todavía no entraron a trabajar siendo por rigurosa antigüedad.

Faustino e Isidro proponen se haga un llamamiento a todos y luego si el Comité de Guerra lo cree conveniente serán reintegrados.

Conforme con que se llame a todos los obreros que faltan por reintegrase y luego el que no traiga la credencial autorizada se atendrá a las consecuencias dando un plazo de 7 días.

Aclaran los delegados del trabajo que ellos se dan por presentados una vez que tienen que hacer gestiones casi diariamente, a lo cual la asamblea se da por conforme.

Sobre una reclamación de los guardias jurados la asamblea ve con simpatía se nombre otro que pudiera turnar como anteriormente, siendo el más antiguo.

Presentan la dimisión los delegados de Fábrica Francisco García y  Avelino Hevia, aceptando el compañero Paco seguir hasta el lunes, que se nombrarán nuevos delegados.

Sergio aclara que se gestiona lo de 6 horas de trabajo.

Se trata de un aviso puesto en el tablón de anuncios el cual trata de la jornada legal de 8 horas, exponiendo varios la conformidad del anuncio exponiendo Benjamín que el anuncio quiere decir que la jornada ha de ser la anterior al movimiento.

Sergio no está conforme con lo expuesto por el compañero Benjamín.

Jiménez alude y dice que no viniendo el mecánico no se trabaja lo suficiente.

Benjamín vuelve a rebatir que la jornada debe de ser la anterior exponiendo varios razonamientos sobre los técnicos.

Aclaró Eugenio que la comisión técnica no son comisión de fábrica.

Paco aclara que en una reunión con el personal técnico se les dijo que serían asesores no como comité de fábrica. Ramón vuelve a aclarar que hace unos momentos oyeron al comité de trabajo las obligaciones de cada uno.

El presidente expone varios razonamientos sobre este asunto. José expone que no deben haber resquemores y que todos se dediquen a laborar por la misma causa.

Se levanta la sesión “

El Comité de fábrica de la Azucarera de Veriña

Hemos tenido la gran fortuna de poder consulta varias Actas de este Comité, no sabemos si existieron más. De su lectura se desprende las penurias y sacrificios que se realizaron durante nuestra guerra civil. A renglón seguido pasamos a presentar las Actas que hemos podido consultar y los acuerdos más relevantes en el éllas figuran.

Reunión de constitución. Acta del 22 de septiembre de 1936

Esta reunión se celebró en la azucarera de Veriña con la asistencia de los siguientes trabajadores en representación de sus respectivos sindicatos:  

  • Por la CNT: Eugenio Hevia, Jesús Jiménez, Arturo Sala y Benjamín Alonso
  • Por la UGT: Olegario Junquera, Ramón Fernández, José Iglesias y Jaime Coll

 

El objeto de la reunión era el conformar un Comité de Fábrica de la Azucarera de Veriña, bajo el control del Sindicato de Obreros Azucareros de Veriña (CNT-AIT) y del Sindicato Nacional Azucarero y del Alcohol Industrial (UGT). Se nombraban como representantes del Comité ante la Delegación de Trabajo a Ramón Fernández y a Benjamín Alonso y se procede a nombrar como presidente del Comité de Fábrica a Eugenio Hevia y como secretario del mismo a Olegario Junquera, Las reuniones se celebrarían, al menos, a diario y siempre que la situación lo requiriese, a ser posible a la salida del trabajo. Se establecía la pauta de comportamiento a seguir con el personal no considerado obrero:

    "El personal técnico de esta industria, que por no ser desafecto a la causa, se ponen a nuestra disposición, para la buena marcha de la fábrica se les considerará en sus funciones bajo el control de este Comité y sus trabajos no estarán dilimitados, pero si darán conocimiento de todas aquellas iniciativas o gestiones que surjan o se les encomiende acudiendo a las reuniones del Comité de Fábrica en donde se fueran a tratar dichas cuestiones, se considerará a este efecto personal técnico al Ingeniero, Administrador, Jefe de Cultivos, Químico y Mecánico, pudiendo ser aumentado a cuantas personas se creyere preciso".
 
    "Las notas ó acuerdos del Comité de Fábrica para el régimen de la fábrica se harían públicas en el tablón de anuncios. El Comité dispondría de una oficina donde se llevaría el control de la fábrica, se levantaría inventario de las existencias y se controlaría todas las entradas y salidas de productos y utensilios. Las reuniones para cuestiones de orden interno de la fábrica se celebrarían en conjunto de todos los obreros de la Industria, convocados por el Comité de Fábrica quedando exentas para cada Sindicato las de orientación sindical que cada organización tratará en su seno. A fin de evitar la aglomeración de vagones cargados de carbón, se establecían dos turnos para su descarga (aprovechando la luz solar) de 6:00 a 12:30 y de 12:30 a 19:00, con un total de 39 horas semanales de trabajo. También se informaba de que algunos campesinos utilizaban la remolacha azucarera para alimento del ganado, lo que había que poner en conocimiento de las autoridades a fin de que acabasen con dicha práctica que perjudicaba los intereses de la Azucarera". Finalizaba el acta de la reunión con una observación que puede indicar el clima existente entre la población civil cuando apenas se llevaban dos meses de conflicto: "Se hace la sugerencia del establecimiento de una cocina para sobre alimentación de los trabajadores en la Industria ante las dificultades de aprovisionamiento de víveres en las barriadas respectivas, se deja para informe de los delegados en la Delegación de Trabajo".

 

A continuación de esta reunión de constitución se celebró la primera reunión, digamos ordinaria, del Comité de Fábrica, en la que se confirmó la autorización para establecer la cocina, se dio cuenta de haber firmado vales para tabaco, papel de fumar y jabón para el personal, así como de autorizaciones del Comité de Guerra de Gijón para que varios obreros de la azucarera continuasen prestando servicio en el Comité de Defensa de Veriña y en Instrucción Pública. Como nota curiosa, en este acta hay una anotación refiriendo que se trata de una copia dado que el original se remitió al Tribunal Contencioso Administrativo Provincial de Oviedo.

credencial

Acta del 23 de septiembre de 1936

Esta día tiene lugar una nueva reunión del Comité de Fábrica en la que se fija como plazo improrrogable para la obligatoria sindicación de todos los obreros el 27 del mismo mes, haciendo especial hincapié en la responsabilidad en que incurrirían quienes no lo hiciesen. También se acuerda fijar el salario al personal técnico en la misma cuantía que venían percibiendo antes del 18 de julio. Los salarios que debían percibir los milicianos y delegados de comités que habían prestado servicio con anterioridad en la azucarera debían ser abonados por la Intendencia Militar y los comités respectivos, nunca por la Azucarera de Veriña. Se acordó igualmente proceder a la distribución de 250 gramos de jabón por trabajador.

Acta del 24 de septiembre de 1936

En la siguiente reunión que tuvo lugar al día siguiente se acuerda realizar "un llamamiento por radio intensa" a los trabajadores de industrias azucareras que "por haber sido ocupados por los facciosos su residencia se encuentren desparramados por esta provincia" para que acudan a prestar sus servicios en la azucarera de Veriña o en las de Villaviciosa y Lieres. Con respecto a estas últimas se propone iniciar una investigación ante los respectivos Comités de Guerra sobre la situación en la que se hallaba el personal adscrito a dichas fábricas. El Ingeniero y el Jefe de Cultivos proponen hacer una visita a las distintas básculas adscritas a la azucarera para verificar su estado y proceder, en el caso de que fuesen necesarias, a las oportunas reparaciones, para lo que habría que solicitar al Departamento de Industria los medios de transporte necesarios. También se hace referencia a los problemas para recibir suministros de diversos materiales como cordel, sacos, telas para filtros, correas y otras piezas que tenían que llegar desde Bilbao. El problema de la escasez de alimentos debía seguir siendo importante, ya que se acordó proceder al reparto de cinco sacos de azúcar entre todo el personal, a través de una lista en la que se recogiese de número de familiares de cada trabajador a fin de proceder a la entrega de 25 gramos de azúcar por persona y día.

Acta del 26 de septiembre de 1936

En esta nueva reunión del Comité de Fábrica el Ingeniero informó de su sindicación en una organización profesional, acordando el Comité que la pertenencia con anterioridad al 18 de julio a una organización profesional tendría el mismo valor que la pertenencia a un Sindicato en tanto se resolviese "la orientación que han de llevar los organismos nacionales". Se informa que la adquisición de aceite de ricino para las necesidades productivas es imposible por haber sido dicho elemento calificado como "cosa necesaria para el servicio de guerra". Se da cuenta igualmente que una trabajadora que había sufrido un accidente y que venía percibiendo los abonos correspondientes por una compañía de seguro había dejado de percibirlos, por lo que se acordó incluirla en la relación de pagos al personal, abonándosele los que tuviese pendientes y figurando como accidentada con anterioridad al 18 de julio, Para clarificar el reparto de azúcar se especifica que se considerarán familiares de los trabajadores a aquéllos que convivan permanentemente en el mismo domicilio del trabajador, no alcanzando tal condición a los que lo hagan de forma accidental, entendemos que refiriéndose a los refugiados que pudiesen convivir con los trabajadores a resultas del conflicto bélico.

Acta del 28 de septiembre de 1936

A esta reunión asistió el Delegado del Comité de Guerra de Las Regueras "encargado de la vigilancia del capataz de cultivos de esta industria C.P.", que hizo una información personal de C.P., acordando el Comité no hacer efectivos de momento los honorarios a que tuviese derecho en tanto en cuanto no se recibiese comunicación por escrito del Comité de Guerra antedicho sobre el comportamiento de C.P. Nada se dice de los posibles motivos de esta investigación. A continuación presentaron su informe los miembros del Comité que se desplazaron a Villaviciosa y Lieres para conocer la situación del personal adscrito a las azucareras de tales localidades, acompañando informes de los Comités de Guerra respectivos, que eran "favorables" ("al servicio de la causa") en los casos de la Delegada y los dos guardas de la azucarera de Lieres y del guarda de Villaviciosa. El problema se planteaba con el conservador de la fábrica de Villaviciosa, al que se calificaba de "dudoso" por "haber hecho uso indevido de los locales de aquella industria en ayuda de organizaciones de los facciosos anteriormente al movimiento" (en contra de lo que podría parecer, es recurrente el uso de la palabra "movimiento" por los integrantes del Comité para referirse al alzamiento militar del 18 de julio). Como, al mismo tiempo, se tenía la sospecha de que se habían producido irregularidades administrativas en la azucarera de Villaviciosa, se acordó que el "compañero Administrador", acompañado de dos delegados del Comité, se desplazase a Villaviciosa para hacer una información detallada de las liquidaciones y estado de cuentas. Se tomó la decisión de hacer público entre el personal las normas de régimen interior para permisos, enfermedades y faltas de asistencia, recalcando (muy significativamente a nuestro entender) "el respeto que todos nos debemos dentro de la colectividad y la industria".

Acta del 29 de septiembre de 1936

 

En la reunión celebrada en esta fecha se trató en extenso el tema de la azucarera de Villaviciosa. En primer lugar se presentó el inventario de caja efectuado que dio un saldo a favor de 222 pesetas después de abonar la nómina de julio. Asimismo se suspendió de empleo a un guarda suplente y sobre la ayuda a organizaciones facciosas por parte del conservador, el Administrador hace constar que se trató de ejercicios de gimnasia y adiestramiento militar autorizados en su momento por el ingeniero director de la Veriña, por lo que el Comité hizo requerir su presencia para aclarar tales circunstancias. El Ingeniero declaró que había dado autorización para usar los almacenes de la azucarera de Villaviciosa como gimnasio para clases de cultura física impartidas por el Ateneo de Villaviciosa, donde era profesor un teniente de la guardia civil que era paisano del Ingeniero y que se lo había solicitado como favor personal. A ese respecto, uno de los integrantes del Comité añadió que anteriormente el "Director Turka" (desconocemos a quien se refería) había autorizado que allí se realizase la instrucción premilitar de los reclutas del cuerpo de Carabineros. Dado que el Comité no parecía tener las cosas demasiado claras al respecto, acordó esperar al informe del Comité de Guerra de Villaviciosa antes de tomar decisión alguna.

ficha  

Como se avecinaba el principio de la campaña de recogida de remolacha, el Comité acordó que todas las personas que solicitasen empleo en dicha campaña tendrían que aportar certificación de los respectivos comités de barrios ó localidades acreditando su conducta personal (de estos certificados haremos detallada descripción más adelante). De igual manera se acordó que cuando se avisase al personal temporero se hiciese constar que "...la presentación ha de ser personal para prevenirles del compromiso que hacen de desempeñar su cometido y del peligro que puedan ser objeto con el fin de llevarlo de conformidad con los delegados de Industria y Guerra del Comité del Frente Popular", suponemos que para garantizar el compromiso de los futuros trabajadores con la labor de la azucarera, de gran importancia dadas las penurias alimenticias que provocaba la guerra.

Acta del 30 de septiembre de 1936

En la reunión de este día, además de informes varios sobre la situación de la azucarera de Villaviciosa y las básculas de remolacha de Cancienes y Villalegre, se acuerda  proceder a una investigación sobre la situación provocada por el capataz de cultivos de Pola de Siero, que había desaparecido y también había sido declarado faccioso. La conservadora de la azucarera de Lieres se presenta a rendir cuentas y a solicitar ser incluida en la lista de reparto de azúcar con seis de familia.

Acta del 1 de octubre de 1936

En ella se trató en primer lugar del resultado de la obligatoriedad de sindicación de los obreros. Tan sólo tres no habían presentado carnet de sindicato alguno, si bien manifestaron de palabra que estaban afiliados. Uno de los trabajadores estaba afiliado tanto a CNT como a UGT, También se abordó la forma de proceder en cuanto a ascensos y  ocupación de vacantes con vistas a la nueva campaña. Se recalcó que para inscribirse en las listas de aspirantes a trabajar en la industria era necesario presentar certificados avalados de los comités de barrio ó localidad respectiva. También se acordó no conceder trabajo en la fábrica a quienes tuviesen "medios propios de vida reconocidos". Se planteó asimismo la problemática existente para el transporte de remolacha desde las zonas productoras hasta la fábrica a consecuencia de la guerra, disponiéndose que los agricultores de Colloto entregasen su remolacha en Lugones, los de Pola de Siero en El Berrón y los de San Claudio, Trubia y Grado se intentaría que lo trasladasen a Lugo de Llanera. En cuanto a Villaviciosa, se estaba estudiando la posibilidad de transportarlo por camión ó por barco desde el Puntal.

Acta del 2 de octubre de 1936

La reunión de esta día sería de mero trámite. Sólo se informa acerca de que seguían las indagaciones sobre la conducta del conservador de Villaviciosa, de la autorización para la requisa de las básculas de Cancienes, Villalegre y Grado, de la creciente dificultad para reponer el material de escritorio y del acuerdo de no abonar el salario a un trabajador el día que solicitó de permiso para visitar a unos familiares, al no ser considerado asunto de urgencia.

Acta del 5 de octubre de 1936

En la reunión se informa que el Delegado General de Comunicaciones había autorizado al Comité de Fábrica para proceder a la incautación y custodia de los aparatos de radio propiedad de los obreros de la azucarera de Veriña, habilitándose al efecto una habitación en la casa del contramaestre, precintándose la puerta de tal habitación, También se da cuenta del informe recibido del comité de guerra de Las Regueras relativo a la conducta personal del capataz de cultivos de dicha localidad, informe al parecer favorable ya que se acuerda proceder al pago de los salarios, si bien  "a reserva de mantener una vigilancia por si fuese necesaria". Los problemas de suministros y transportes por los que se atravesaba en aquellos momentos se reflejan en varios hechos: por una parte se solicita informe al ingeniero sobre qué tipo de aceite puede sustituir al de ricino en el proceso productivo dada la imposibilidad de adquirir este último; por otra parte, la petición de la Fábrica Nacional de Cañones de Trubia de dos toneladas de melaza es aceptada pero a expensas que sea la propia Fábrica de Cañones la que proporcione tanto medios de transporte como envases, por carecer la azucarera de ambos. En el aspecto del personal, el Comité de Fábrica acuerda revisar todos los ficheros existentes en la Dirección para comprobar si existiesen notas  desfavorables al objeto de proceder a su anulación. También se comunica que el pago de la segunda quincena de septiembre se aplazaría "unos días" hasta que el Comité del Frente Popular diese las órdenes oportunas.

Asamblea del 5 de octubre de 1936

Este mismo día tiene lugar una "Asamblea de los obreros empleados en la industria azucarera", en el local del Sindicato de Obreros Azucareros perteneciente a la CNT. El acto estaba presidido por D. Eugenio Hevia y actuando como secretario D. Olegario Junquera. En un principio se intentó formar una mesa de discusión, pero ante la negativa de  algunos trabajadores que fueron designados para la misma, se decidió que la reunión siguiese presidida por las dos personas antedichas. En esta reunión se establecen los criterios de admisión y ascenso para los obreros de la campaña azucarera. Estos serían:

    Se respetará para ascender a los obreros de mayor antigüedad en la industria.
    Para la admisión de nuevos obreros se tendrá en cuenta a los más necesitados de la lista.
    Se aprueba la exigencia de presentar avales de los Comités del barrio de residencia tanto a los obreros que pretendan empleo en la nueva campaña como a aquellos otros cuya alta en los respectivos sindicatos hubiese sido en fecha reciente.
    No se admitiría a trabajar a quienes tuviesen medios de vida propios reconocidos.
    Para la admisión de chicos de 14 a 18 años tendrían preferencia los hijos de empleados y obreros de la industria.

Además de estos puntos se toma el siguiente acuerdo, que se transcribe literalmente:  

    "Se entabla discusión sobre las medidas que han de tomarse para considerar como facciosos a los que como tal se nos presenten y después de la intervención de muchos compañeros y aclaraciones de la mesa, se aprobó la siguiente propuesta: Considerar como facciosos a los que en las elecciones pasadas fueron propagandistas o hayan formado parte de las mesas electorales de las derechas. Si se comprueba que estuvo al servicio de las derechas considerarlo eliminado de la industria; ahora que si se le reconoce que ha prestado servicios en estos momentos a la causa, sea condonada su actitud previa una amplia y justa investigación".

Acta del 6 de octubre de 1936

En esta reunión del Comité de Fábrica se vuelven a poner de manifiesto los graves problemas de transporte existentes, dado que se solicita una camioneta al Comité de Industria y Departamento Provincial de Transportes y, al mismo tiempo, se acuerda enviar un carro hasta Gijón para intentar llevar a la fábrica una serie de materiales pendientes de recibir. También se acuerda hacer un estudio sobre los hipotéticos beneficios que podría acarrear el transbordo de la remolacha del Ferrocarril de Langreo al Ferrocarril del Norte en el puerto de El Musel.

Acta del 9, 10 y 11 de octubre de 1936

La siguiente acta conservada se refiere a tres reuniones del Comité de Fábrica, las celebradas durante estos tres días. En ellas hallamos escasos datos de interés, tan sólo la decisión de suspender de empleo y sueldo al conservador de Villaviciosa y la decisión de dar de baja como industria en la contribución municipal las fábricas de Villaviciosa y Lieres, al no existir en tales lugares más que los edificios sin maquinaria de ningún tipo.

Acta del 15 de octubre de 1936

En esta fecha tiene lugar una nueva reunión del Comité. En ella se comienza recordando a todos los trabajadores que aquéllos que se vean obligados a faltar al trabajo deberían pasar por el propio Comité de Fábrica a justificar la ausencia y que quién no lo hiciese de tal modo perdería el salario del día. El Comité de Guerra de Villaviciosa solicita autorización para usar las instalaciones de la azucarera de dicha localidad a fin de albergar refugiados procedentes de Oviedo, solicitud que es informada favorablemente. Hacen su presencia en la reunión representantes de los Comités del Frente Popular de Prendes-Rebollada, Logrezana, Tamón, Ambás y Guimarán, del concejo de Carreño, pidiendo información sobre el proceso de admisión de nuevos trabajadores en la campaña azucarera, informándose por parte de Comité de Fábrica de los acuerdos tomados en la reunión del día 5 de octubre.

Acta del 16 y 17 de octubre de 1936

La siguiente reunión comienza el día 16 y finaliza el día 17. En ella se tratan temas relativos a permisos, reposición de un trabajador en un puesto ocupado con anterioridad y sobre el transbordo de remolacha en El Musel. También se presenta un nuevo ingeniero, destinado por el Delegado Provincial de Industria, para incorporarse a partir de la primera semana de noviembre, fecha en la que daría comienzo la campaña de fabricación.

Acta del 19 de octubre de 1936

En esta reunión se amonesta, en primer lugar, a un obrero por haberse presentado ante el Comité de Barrio de Sotiello exigiendo la entrega de certificaciones de conducta para algunos vecinos de dicho barrio diciendo que era miembro del Comité de Fábrica, cuando no era así, por lo que se le recuerda que no debe asumir representaciones que no tenía a fin de "evitar torcidas interpretaciones". El delegado Benjamín Alonso informa a su vez de que ha finalizado su misión como delegado en la Delegación Local de Trabajo, por haber sido disuelta, por lo que se reintegra a la fábrica, al igual que el también delegado Ramón Fernández, acordando el Comité que ambos continúen figurando como delegados hasta que se celebre una asamblea de los sindicatos en la que se decida sobre su situación. Se informa, asimismo, que el conservador de la fábrica de Villaviciosa había sido detenido el 18 de octubre, nombrándose al guarda de dicha fábrica como encargado de dicha dependencia hasta que se tomase otra decisión, al tiempo que se acuerda llevar a cabo una investigación sobre los débitos por anticipo a los cultivadores de aquella zona. El Comité acuerda no desalojar a los familiares del conservador de Villaviciosa de la vivienda que ocupaban en la azucarera en tanto no encontrasen otro alojamiento. El ingeniero solicita que, al ser la azucarera una industria de alimentación y por tanto un objetivo de guerra, el Comité informe al Departamento de Guerra para que, en el caso de sufrir bombardeos, fuese aplicable la condición de víctima de guerra los trabajadores que resultasen afectados e, incluso, solicitar que la azucarera figurase como industria movilizada a fin de que "cada uno tuviera más interés en no abandonar el cometido que se le hubiese conferido".

Acta del 22 y 24 octubre de 1936

En esta reunión se comunica el envío de una solicitud al Departamento Provincial de Obras Públicas pidiendo la eliminación de peajes en el apartadero de la azucarera y el aumento de las horas reglamentarias para la carga y descarga de vagones. El comité trata, asimismo, de varios asuntos sobre permisos, suministros de grasas y estudio de las medidas a tomar ante posibles bombardeos aéreos.

Acta del 26 de octubre de 1936

El Comité de Fábrica da cuenta de la finalización de las obras de reparación de todas las básculas, a excepción de las de Oviedo, San Claudio, Trubia y Grado por estar en poder de los sublevados.

Acta del 29 de octubre de 1936

El acta comienza dando cuenta de las dificultades con las que se encuentra el Comité para la confección de las listas de personal de campaña debido a la tardanza de algunos Comités de Barrio en enviar los informes respectivos sobre los aspirantes. También se da cuenta de la imposibilidad de abonar "el plus" a los trabajadores, así como de que no se abonarían cantidades algunas en tanto no estuviesen liquidadas convenientemente las cantidades correspondientes a los meses de julio y agosto, lo que nos puede dar una idea de las dificultades económicas por las que pasaba la industria. Se informa, igualmente, de las negociaciones para proceder al transbordo de remolacha del Ferrocarril de Carreño al Ferrocarril del Norte en Aboño. La Delegación Provincial de Industria había hecho llegar su interés en que la azucarera fuese puesta nuevamente en marcha lo antes posible, acordándose una reunión con el personal técnico para tratar el tema.

Acta del 30 y 31 de octubre de 1936

 

En las reuniones de los días 30 y 31 de octubre, el Comité de Fábrica trató asuntos de mero trámite, referidos a asistencias a diversas reuniones de Industria, relación de ausencias de trabajadores y agotamiento del cupo de azúcar para repartir

Acta del 1 de noviembre de 1936

 

Este día tiene lugar una reunión entre los miembros del Comité de Fábrica y las directivas del Sindicato de Obreros Azucareros de Veriña (CNT) y de la Delegación en Veriña del Sindicato Nacional Azucarero y de Alcohol Industrial (UGT) a fin de tratar sobre las listas de trabajadores temporeros para la campaña que estaba a punto de iniciarse. A fin de dar las aclaraciones pertinentes a quien las pudiese solicitar se toma el acuerdo de convocar una asamblea general para el domingo 1 de noviembre en el almacén de azúcar. Se comunica que aquellos obreros que hayan destacado como propagandistas de partidos de la derecha y que tuviesen asignados puestos en el interior pasarían a la descarga. Este punto nos parece muy interesante, ya que a pesar del clima reinante no se expulsa a los hipotéticos derechistas de la fábrica, sino que tan solo se les cambia de ocupación. Lo cuál, a nuestro entender, demuestra una gran amplitud de miras y alto grado de responsabilidad en unas organizaciones obreras en una sociedad inmersa en una guerra civil. Tan sólo se dejaría fuera de las listas a aquellos solicitantes "que tuvieran medios de vida propios". En caso de no conformidad con las decisiones, se acudiría al Comité del Frente Popular el cuál tendría la última palabra, dejando claro que en caso de empate entre un trabajador de derechas y uno de izquierdas se daría preferencia al de izquierdas. Se recalca asimismo que los puestos deben ser cubiertos siempre por los más necesitados de cada barrio. De igual manera, los puestos vacantes en básculas serían cubiertos por los trabajadores de categorías inferiores. Finalmente, el Delegado de Transportes de Villaviciosa informó que los autocamiones necesarios para el transporte de la remolacha desde aquélla hasta la azucarera de Veriña estaban ya a disposición del Comité de Fábrica. Se acuerda que los trabajadores militarizados que no pudiesen acudir a la campaña y estuviese dicha ausencia debidamente justificada verían respetados sus puestos y los que fuesen llamados a ocuparlos lo harían en calidad de suplentes. Se reitera que los cabezas de familia, hijos de labradores (se especifica que los labradores debían de ser considerados como poseedores de medios de vida propios) serían rechazados para trabajar en la campaña, tanto si fuesen de derechas como de izquierdas.

Acta del 2, 3 y 4 de noviembre de 1936

El siguiente acta abarca las reuniones de los días 2, 3 y 4. Se acuerda solicitar al Departamento de Guerra la militarización del personal que trabaje en la azucarera durante la campaña, haciendo constar que quienes desempeñen tales labores quedan obligados a continuar al servicio de la guerra (sic). Se da cuenta de la visita de una Delegación del Sindicato Metalúrgico de Gijón para, con la autorización del Delegado de Industria Provincial, recoger toda la chatarra existente en la azucarera. Se insiste en la necesidad de proteger las calderas contra el bombardeo aéreo, aunque la solución propuesta era muy costosa y difícil de llevar a la práctica.

Acta del 5 de noviembre de 1936

En la reunión del día 5 de noviembre se abordan asuntos relacionados fundamentalmente con la ocupación de puestos por diversos trabajadores, uso de armas por los guardajurados y necesidad de que el automóvil de la fábrica  no fuese empleado en servicios personales. Ante los problemas de protección contra bombardeos, se acuerda solicitar dos vagones de arena para proceder a su envasado en sacos y construir con ellos refugios para el personal.

Acta del 7 de noviembre de 1936

 

En esta reunión el Comité de Fábrica da cuenta del nombramiento como nuevos delegados de D. Benjamín Alonso y D. Manuel Castro. Se comunica que el día 9 de noviembre daría comienzo la recepción de remolacha en todas las básculas. También se acuerda hacer un informe en Musel ó en Aboño para que los vagones para el transbordo fuesen agrupados por estaciones.

Acta del 9 de noviembre de 1936

En la reunión se recibe el nombramiento por el Sindicato Nacional Azucarero, Sección Veriña, como delegado en el Comité de Fábrica de D. Ramón Fernández y D. Faustino Junquera. El Comité acuerda iniciar las gestiones para poder disponer de un segundo automóvil, a fin de que pudiese destinarse uno a la inspección de cultivos y el otro a las necesidades urgentes que se presentasen. Se acuerda solicitar al Ferrocarril de Langreo la limpieza de los muelles de carga de las estaciones de Sotiello y Noreña.

Acta del 10 de noviembre de 1936

El acta de la reunión da cuenta de la reunión de los delegados del comité con el delegado de Hacienda para tratar sobre la socialización de la azucarera de Veriña, indicando dicho delegado que sería necesaria la formación de un Comité Técnico Administrativo integrado por un delegado de Hacienda, un delegado de Industria  y los miembros de los sindicatos, en conformidad con las normas establecidas por el Frente Popular.

Acta del 11 de noviembre de 1936

Este día tiene lugar una "junta general extraordinaria" de los obreros de los sindicatos Nacional Azucarero y del Alcohol Industrial y de Obreros Azucareros. En esta junta se abordan diversos puntos todos ellos relacionados con reclamaciones sobre asignación de puestos y cometidos de distintos obreros. Al volverse a presentar alguna cuestión sobre las personas que aspiraban a trabajar como temporeros en la campaña de la remolacha, el Comité de Fábrica y las directivas de los Sindicatos se ven impelidos a resaltar "....las vicisitudes por las que ha pasado el Comité de Fábrica para la confección de las listas y los inconvenientes que ha encontrado para tener los informes de que se ha valido para esta confección." Finalmente, la asamblea da el visto bueno a las listas de temporeros elaboradas por el Comité y se acuerda que si a posteriori hubiese que hacer alguna rectificación el Comité de Fábrica quedaba facultado para ello.

Acta del 12 de noviembre de 1936

Una nueva reunión entre las directivas de los sindicatos y el Comité de Fábrica se lleva a cabo el día 12 de noviembre. A esta reunión se autoriza a acudir el Ingeniero en calidad de asesor técnico  a fin de discutir los nombramientos de varios trabajadores en diferentes puestos. En ese sentido, el Comité de Fábrica recibe autorización para sustituir a los trabajadores que no desempeñasen correctamente el cometido que se les hubiese asignado. Como anécdota podemos citar que en la reunión se da cuenta de que habiendo solicitado el Comité al Sindicato de la Construcción un hojalatero, no se pudo cubrir dicha plaza por que el designado exigía, antes de dar comienzo a su trabajo, que se le asegurase la comida, lo que da una idea de la situación de penuria por la que debía de atravesar la población, situación que también se refleja en dos puntos de esta reunión: la finalización del reparto de tabaco entre los trabajadores por haberse agotado el suministro con el que, para tal fin, contaba la azucarera y la orden cursada al encargado de la descarga de vagones para que fuesen revisados una vez descargados a fin de aprovechar los residuos que quedasen en ellos. Se acuerda, asimismo, que la recepción de remolacha tanto en carros como en vagones se realice en horario nocturno a fin de evitar en lo posible las consecuencias de los bombardeos aéreos.

Ese mismoo día la reunión del Comité de Fábrica trata exclusivamente de relaciones con los cultivadores de remolacha y alguna reclamación sobre inclusión en las listas de temporeros.

Acta del 13 de noviembre de 1936

El Comité de Fábrica se reúne nuevamente al día siguiente. Además de los temas relativos a la ocupación de puestos por distintos trabajadores (tema más recurrente), se da cuenta de una visita efectuada por delegados del Comité de Fábrica a los Delegados del Comité Provincial del Frente Popular para tratar sobre la deuda que este último mantenía con la Azucarera, a consecuencia del suministro de azúcares hecho desde el 19 de julio. Fecha en la que, también, se trató de la insistencia del Delegado central de Hacienda sobre la socialización de la Azucarera de Veriña, única manera en la que el Comité de Fábrica adquiriría carácter "oficial" y, se le abriría una cuenta corriente para lo que designarían Hacienda e Industria sendos representantes. A esta proposición, los delegados respondieron que  "..... por ser los delegados de este Comité unos de los obreros que intervienen en las faenas  de la industria no verían bien el que se pretendiese cargar nuevos sueldos con cargo a esta fábrica" (sic). El Comité hace también mención a la necesidad de que por parte de los Delegados de cada departamento se extremen las medidas de vigilancia tendentes a evitar la desaparición de efectos, acudiendo, si fuese necesario, a efectuar registros a los trabajadores.

Acta del 14 de noviembre de 1936

En la reunión, y como primer punto del orden del día, se da cuenta de las numerosas solicitudes presentadas por los trabajadores ante el Comité de Fábrica en demanda de autorización de uso de bicicletas para acudir al trabajo, acordando el Comité  "...hacer constar en las credenciales de los interesados el uso de estos vehículos y la cantidad de kilómetros que han de recorrer para justificación". También se trata de la recurrencia del robo de remolacha en los vagones de la báscula de Lugo de Llanera, acordando solicitar al Frente Popular de aquella localidad que extreme la vigilancia permanente en la estación.

Acta del 21 de noviembre de 1936

El Comité no vuelve a reunirse hasta este día para tratar asuntos de trámite y la proposición realizada para que ".. exista presidencia en el Comité de Fábrica y que ésta la tenga el sindicato que más obreros represente en la industria". A este respecto tenemos que aclarar que, si bien al fundarse el Comité de Fábrica se nombró un presidente y un secretario, en el desarrollo posterior del mismo no se hace nunca mención al cargo de presidente, sino tan sólo a la asistencia de delegados y secretario, quién se encarga de redactar las actas. Tras intervenir varios delegados, "..y por ser hora de entrar al trabajo se acuerda continuar la reunión en días próximos". Es decir, a pesar de la situación de guerra, la labor sindical no interfería en ningún momento en la actividad laboral. Actitud que debería inducir, al menos, a la reflexión.

Acta del 24 de noviembre de 1936

La reunión se reanuda al día siguiente, aunque no se retoma el tema del presidente. Se tratan numerosos puntos relativos a turnos, suministros, solicitudes de otras industrias, reclamaciones y ausencias justificadas. Se da cuenta que con motivo de los registros efectuados se encontró a un trabajador portando azúcar en una fiambrera, acordándose suspenderle de empleo y sueldo durante cuatro días y trasladarle a trabajos exteriores en la fábrica.

Acta del 26 al 28 de noviembre de 1936

La siguiente reunión comienza el día 26  y finaliza del día 28. En esta reunión se toma la decisión de nombrar como presidente del Comité a D. Eugenio Hevia, en representación del Sindicato de Obreros Azucareros de la CNT, al ser éste el sindicato que mayor número de afiliados tenía en la azucarera. Los problemas de transporte seguían siendo muy importantes: los vecinos de La Calabaza (San Martín de Anes) solicitaban medios de transporte para llevar la remolacha a la Azucarera; el Comité de Fábrica acuerda dirigirse al Delegado General de Industria para hacerle ver que era insuficiente un solo camión para el transporte de remolacha desde Villaviciosa; se estudiaba la manera de hacer llegar la remolacha de San Esteban de Las Cruces con transbordo en las estaciones de Tudela Veguín. El robo de remolacha por los vecinos en la estación de Villalegre había obligado a situar un guarda nocturno en la misma. Seguían produciéndose cacheos diariamente en todos los turnos a cargo de los guardas jurados y se acordó, en relación al trabajador que había sido sancionado por intentar sacar azúcar de la fábrica, dejar sin efecto, al ser la primera vez, su traslado al exterior de la fábrica.

Acta del 4 de diciembre de 1936

El 4 de diciembre tiene lugar una nueva reunión en la que se informa de la recepción de un oficio del Departamento de Hacienda del Comité Provincial del Frente Popular dando cuenta de haber sido establecido un crédito por valor de 400.000 pesetas a favor del Comité de Fábrica en la cuenta del Departamento de Comercio por los suministros realizados entre los meses de septiembre y octubre, dinero que el Comité destinaría a hacer los pagos al personal. El conductor del camión que transporta la remolacha desde Villaviciosa solicita autorización para la adquisición de dos cubiertas, lo que se le concede. Igualmente se reitera la necesidad de proseguir con los cacheos a los trabajadores para evitar que saquen azúcar de manera ilegal.

Acta del 10 de diciembre de 1936

El acta de la siguiente reunión refleja claramente el empeoramiento de las condiciones de vida entre la población al tratar casi en exclusiva del temas relacionados con las existencias de azúcar. Se recuerda una vez más la necesidad de proseguir con los cacheos diarios y en cada turno a cargo de los guardias jurados; se denuncia que las cantidades de azúcar que se destinan para análisis en el laboratorio son excesivas; se prohíbe taxativamente a los químicos la elaboración de licores en horas de trabajo utilizando alcohol y azúcar de la fábrica; por último se acuerda que, dado que en el almacén existen dos sacos de azúcar con destino al ingeniero, se le suministre al mismo un kilo semanal mientras dure dicha existencia perteneciente a la anterior concesión para el ingeniero. Se acuerda también hacer una colecta entre los trabajadores con destino a los hospitales y huérfanos de milicianos. Algunos delegados manifiestan su inquietud por la escasez de molienda de la campaña, acordándose posponer la reunión para tratar este tema con el ingeniero.

Acta del 12 de diciembre de 1936

La reunión se reanuda el día 12 de diciembre con la presencia de dicho ingeniero, quien manifiesta, por una parte, que la escasez de la molienda puede deberse a encontrarse con jugos duros de carbonatar, remolacha bastante rica en azúcar y algo de falta de compenetración entre los trabajadores, aunque, por otra parte, bien pudiese ser que no fuese así dado que, salvo los días que el horno de cal estuvo detenido, la producción estaba siendo en todo igual a la del año anterior. Aprovechando su presencia, el Comité reitera al ingeniero que sus funciones y cometido son del todo similares a las que tenía con anterioridad al comienzo de la guerra. El Comité da cuenta de las cantidades que se han de abonar por la remolacha en las semanas siguientes, que ascenderían a 72.812,34 y 142.165,34 pesetas, respectivamente, por lo que se acuerda solicitar un aumento del crédito para abonar tanto los salarios como las citadas cantidades por la remolacha. La Comisión de Agricultura del Ayuntamiento de Gijón solicita se le suministre pulpa para alimento del ganado de la localidad, acordando el Comité tenerlo en cuenta si hubiese existencias suficientes.

Acta del 22 de diciembre de 1936

Enn esa fecha se lleva a cabo una nueva reunión. En ella se da cuenta de que un cultivador de Gozón se niega a la entrega de la remolacha que tenía plantada por lo que, tras autorización del Delegado Provincial de Industria, se procederá a su incautación. Se envía un informe al mismo Delegado sobre la bonificación de fin de año y el reparto de azúcar entre el personal. Los cultivadores de La Manjoya solicitan entregar la remolacha de su tierras, por lo que se buscan medios para el transporte y se autoriza proceder al arranque inmediato de tal remolacha. Se acuerda asimismo que para el cobro con motivo del fin de campaña será necesario presentar la credencial sindical y el estar al corriente de las cotizaciones a los respectivos sindicatos.

Acta del 30 de diciembre de 1936

Ese día se celebra una reunión entre el Comité de Fábrica y los sindicatos en la que se tratan fundamentalmente temas relacionados con la adscripción de trabajadores a diversas labores y turnos dentro de la fábrica.

Acta del 3 de enero de 1937

En esta reunión el Comité trata sobre diversos temas. Se acuerda consultar con el ingeniero sobre la cantidad de cal que podría resultar sobrante de las necesidades de la fábrica para proceder a su venta. Al proceder a la distribución de vino entre los trabajadores se descubrió que la cantidad existente no se correspondía con la cantidad abonada, por lo que se acordó proceder a una investigación y, en su caso, presentar una reclamación ante el Control de Vinos del Sindicato de Alimentación. La remolacha no aprovechada sería ofrecida al Control de la Fábrica de Achicoria por si fuera aprovechable para ellos y, en caso contrario, ofrecerla a la venta al mejor postor. Se acuerda consultar a Industria si existía algún inconveniente para  hacer llegar a los trabajadores de la fábrica que se hallaban movilizados el cupo correspondiente de azúcar que se repartía entre el resto de los trabajadores. Se hace entrega al parque de camiones militares de un vale por un saco de azúcar, en contraprestación del servicio realizado en el transporte de la remolacha de Villaviciosa y La Manjoya. También se da cuenta del reparto de jabón entre los trabajadores.

Acta del 5 de enero de 1937

La reunión celebrada en esa fecha versó sobre gratificaciones varias a trabajadores, comprobación de semillas, adquisición y venta de sacos usados, solución a reclamación por el vino citado con anterioridad, venta de la remolacha sobrante en pública subasta y envío de azúcar a los trabajadores movilizados.

Acta del 20 de enero de 1937

En esta fecha se celebró una reunión entre el Comité de Fábrica y los técnicos para el estudio del contrato de la remolacha y el precio a pagar por la misma en la campaña de 1937, acordándose aprobar el informe presentado por los técnicos y fijar el precio de la semilla de remolacha en dos pesetas por kg y el precio a abonar por la remolacha en ochenta y una pesetas por tonelada puesta en báscula, siendo los portes de cuenta de la fábrica. A la remolacha de Villaviciosa se le fijaba un precio de setenta y cinco pesetas puesto en báscula de aquella fábrica. La reunión tiene su continuación el día 26 de enero. En primer término se establece la necesidad de designar a un trabajador para llevar el control del almacén y los efectos en él depositados. A continuación el Ingeniero pone de manifiesto que entre los suministros que se necesitaban para la próxima campaña había algunos que habría que adquirir fuera de Asturias, por lo que podrían hacerse las gestiones oportunas aprovechando un viaje que tenía que realizarse a Bilbao en busca de semillas, proposición que el Comité acepta y queda encargado de conseguir las preceptivas autorizaciones y se compromete a entregar el coche de la fábrica para tal desplazamiento. Se acuerda que las gestiones deben ir encaminadas a la adquisición de sacos, azufre, telas para filtros y cadenas y ganchos para los elevadores de pulpa y remolacha. Se presenta "un compañero" con una autorización para llevar un diferencial al Campo de Aviación de Carreño, mostrándose conforme el Comité.

Acta del 5 de febrero de 1937

Este día se registró una reunión entre el Comité de Fábrica y una representación de la Federación de Trabajadores de la Tierra y Secretariado de Gozón para tratar sobre el contrato de siembra de remolacha para la campaña de 1937. Se establecieron diversos artículos, en los que se dejaba patente el control que sobre las cosechas tendrían los respectivos sindicatos y organizaciones campesinas y se hace una aclaración que creemos, cuando menos, ingenua: "Se deja sin efecto un Artículo Adiccional que es propuesto por los labradores por entender que no puede existir negligencias en estos momentos en los cuales estamos interesados todos en que las cosas discurran por los mejores medios y dentro de la más perfecta armonía."

Acta del 11 de febrero de 1937

El Comité de Fábrica volvería a reunirse nuevamente el 11 de febrero. En ella se tratan diversos temas sobre impuestos, pago de accidentes, solicitud de hospitalización para un trabajador, petición de abonos para los cultivadores, reclamación de una manta sustraída por un trabajado y reorganización del trabajo administrativos. También se acuerda transmitir al director las siguientes asuntos:

  • Arreglo y acondicionamiento de los retretes del patio
  • Acuerdo de no suministrar carbón y luz a cargo de la fábrica más que al director
  • Facilitar huertas en La Nozaleda a los trabajadores que lo soliciten, previo anuncio público
  • Solicitud de ensayos más frecuentes con las bombas de incendios
  • Necesidad de que en los retretes hubiese agua corriente todos los días
  • Que por parte del Listero se hiciese la llamada al trabajo todos los días
  • Exigir puntualidad para la entrada al trabajo

Se comunica en la misma reunión que por parte de una comisión técnica se procedería a elaborar un informe sobre la posibilidad de implantar la fabricación de "azúcar de cortadillo".

Acta del 1 de marzo de 1937

No habría más reuniones hasta el 1 de marzo, aunque en la misma sólo se trata de la entrega de la lista de ausencias durante el mes de febrero, la recepción de la memoria de la anterior campaña y de una sustitución de un trabajador por hallarse movilizado.

Acta del 8 de junio de 1937

Esta día se realizó una "reunión extraordinario de los dos Comités de Fábrica, saliente y entrante en conjunto". Parece deducirse de ese texto que en esa fecha se había procedido al relevo del Comité de fábrica, aunque ignoramos más datos al respecto. En esta reunión se trata nuevamente sobre el conservador de la azucarera de Villaviciosa, debatiendo entre mantenerle en suspensión de empleo y sueldo ó darle una plaza de peón en la azucarera de Veriña. Tras largo debate se acordó que continuase suspendido de empleo y sueldo debido a que "no obraba de buena fe pues de los fondos que le entregaba la Azucarera de Veriña para sueldos a los guardas de la Azucarera de Villaviciosa los retenía y no llegaban a poder de los interesados con la debida puntualidad". Se encomienda a dos miembros del Comité la realización de varios trabajos en Gijón, que no se especifican. A continuación se debate sobre el permiso solicitado por el químico que presentó un certificado médico recomendándole reposo. El comité acuerda concederle un mes de permiso, comprometiéndose el químico a personarse en la fábrica si sus servicios fuesen necesarios.

Esta fue el última acta del comité de fábrica de la azucarera de Veriña que hemos podido consultar. Ignoramos si dicho comité siguió funcionando como tal.

 

La postguerra

A pesar de las evidentes dificultades que conlleva la tarea, hemos podido averiguar algunos datos sobre el destino que la vida deparó a los integrantes del comité de fábrica una vez finalizada la guerra.

El presidente del Comité, D. Eugenio Hevia Hevia (nacido en Poago en 1898) y afiliado a la CNT-FAI, fue fusilado por los militares sublevados en Gijón el 23 de agosto de 1939, evidentemente a causa de su compromiso político.

El secretario del Comité, D. Olegario Junquera Muñíz (nacido en Veriña) y afiliado a la UGT falleció en combate como miliciano el 23 de agosto de 1937, probablemente en el curso de los combates que por aquel entonces se desarrollaron entorno a Belmonte de Miranda.

Uno de los integrantes del Comité, D. Arturo Sala Fernández (natural de Poago) y afiliado a la CNT, falleció en combate en fecha indeterminada, aunque probablemente fuese en el verano de 1937.

Tres de los integrantes del Comité de Fábrica permanecían en 1947 como trabajadores de la azucarera, D. Manuel Castro, D. Jesús Jiménez y D. José Iglesias, por lo que cabe deducir que, ó bien su participación en el citado Comité no transcendió ante las nuevas autoridades, ó bien de alguna manera fueron condonadas dichas actividades.

De los otros cuatro integrantes del Comité de Fábrica no hemos podido hallar datos una vez finalizada la guerra civil, si bien es cierto que en 1947 no figuran en la relación de trabajadores de la azucarera.

En cuanto a los trabajadores que en 1936 figuraban como asesores del Comité de Fábrica, en la citada relación de 1947 siguen figurando tres de ellos (D. Victor Busto, D. José Asueta y D. José García) mientras que los otros dos no aparecen.

En 1947 había 105 trabajadores en la Azucarera de Veriña, de los cuales 31 ya figuraban como trabajadores de la misma en 1936. Resulta especialmente llamativa la presencia en 1947, con la categoría de escribiente, de la persona que en 1937 era conservador de la azucarera de Villaviciosa y que había sido objeto de investigación por parte del Comité por sus actuación en el asunto de las actividades paramilitares en el recinto de la citada azucarera de Villaviciosa y que posteriormente había sido detenido por las autoridades republicanas.


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